La Voz de la Igualdad

La voz de la igualdadestá inspirada en la verdadera historia de una joven Ruth Bader Ginsburg, luego una abogada que se esfuerza por abrirse camino y madre primeriza, que se enfrenta a la adversidad y a numerosos obstáculos en su lucha por la igualdad de derechos a lo largo de su carrera.

Cuando Ruth se enfrenta a un innovador caso fiscal con su esposo, el abogado Martin Ginsburg, sabe que esto podría cambiar el rumbo de su carrera y la forma en que los tribunales consideran la discriminación de género. La película también narra el romance de novela entre Ruth y Marty, una asociación que tuvo éxito tanto a nivel personal como profesional.

La voz de la igualdad, de Participant Media, en asociación con Alibaba Pictures y distribuida en los EE. UU. por Focus Features, está dirigida por Mimi Leder (The Leftovers,Deep Impact) a partir de un guión original de Daniel Stiepleman.

La voz de la igualdadestá protagonizada por Felicity Jones (The Theory of Everything, Rogue One: A Star Wars Story), como Ruth Bader Ginsburg, y Armie Hammer (Call Me by Your Name,The Social Network), como Marty Ginsburg, esposo y socio de Ruth. Completan el reparto Justin Theroux (The Girl on the Train,The Leftovers), Jack Reynor (Detroit), Cailee Spaeny (Bad Times at the El Royale, Pacific Rim: Uprising), Stephen Root (Get Out,All the Way), con Sam Waterston (Law & Order) y la ganadora del Oscar® Kathy Bates (Misery).

Robert Cort y Jonathan King son los responsables de la producción y Jeff Skoll, Daniel Stiepleman, Betsy Danbury y Karen Loop, de la producción ejecutiva.

Acerca de la producción

La directora Mimi Leder confiesa que, al leer el guión, inspirado en una historia real y escrito por Daniel , quien además es sobrino de la jueza Ginsburg en la vida real, su reacción fue visceral y pensó, “Tengo que hacer esta película”, recuerda. “Tengo que contar esta historia. Inmediatamente me identifiqué con el viaje de la jueza Ginsburg a quien debía interpretar”.

Leder se vio obligada a contar la historia de esta mujer fuerte que, contra todo pronóstico, pudo realizar sus sueños, así como impulsar un gran avance en la humanidad en su lucha por la igualdad y el movimiento por los derechos de las mujeres.

Leder también sintió una cierta conexión con Ginsburg. “Quería contar su historia porque yo también he sido víctima de la adversidad y discriminación, ya que he luchado mucho por trabajos que hombres menos capacitados han conseguido”, afirma. “Sentí que nuestras experiencias guardaban cierta similitudes, ya que las dos somos madres, mujeres judías, con una relación amorosa de muchos años y una sociedad equitativa con nuestros esposos. He estado casa por 32 años. La jueza Ginsburg tuvo un matrimonio de muchos años, repleto de amor e igualdad, lo que en verdad inspiró nuestra película e inspiró la metáfora de la película”.

El hecho de que el guión estuviera escrito por el sobrino de Ruth, con la colaboración de Ruth, le añadió una dimensión perspicaz e íntima de autenticidad a la historia.

Stiepleman cuenta que la inspiración para escribir el guión le llegó durante el funeral de su tío Martin en 2010, mientras pronunciaban el elogio.

“No hay un matrimonio que admire más que el de Marty y Ruth”, explica.  “Y en eso era en lo que pensaba cuando murió el tío Martin en junio de 2010. Así que fuimos al funeral y uno de sus amigos se levantó y pronunció el elogio y dentro de ese elogio había una pequeña historia de la única vez que Ruth y Marty habían discutido, y pensé: ‘Vaya, esa es una película increíble’”.

Stiepleman ocultó la idea durante un año antes de abordar a Ruth. “Entonces, la llamé [a Ruth] y le comenté que tenía esta idea para un guión. Me gustaría su permiso y, de ser posible, me encantaría que me ayudara. Ella me respondió, y cito: ‘Si eso es en lo que te gustaría pasar tu tiempo’. Entonces viaje a Washington D.C. y pasamos varios días juntos”, recuerda.

Durante este tiempo, Stiepleman repasó los archivos personales de Ruth de los años 60 y 70, así como de la Biblioteca del Congreso durante el día; por la noche, la entrevistaría sobre lo que él había encontrado.

“Hablábamos sobre su matrimonio y su relación del principio y el hecho de ser una de las nueve mujeres en la Facultad de Derecho de Harvard en la década de 1950. … ¿Cómo se sentía eso y cómo se apoyaban mutuamente? Durante este proceso, comenzó a surgir una historia más grande”, comparte. “Y una de las grandes alegrías de este proyecto para mí fue, en cierto modo, sentir que llegué a conocer a mi tía Ruth por primera vez, y ella también puedo conocerme a mí como escritor”.

Según Stiepleman, para Ruth era fundamental que la historia se mantuviera fáctica. “Pasábamos horas y horas en el teléfono repasando. Lo más notable de ella, lo más importante para ella era que la ley se representara correctamente, que la forma en que se practicaba la ley en el guión estuviera correcta”.

Con respecto al hecho de contar su historia, el escritor señala que Ruth jamás mostró ningún indicio de ego, “No le preocupaba, ya sabes, ‘No me veo bien aquí’. Siempre era, así es la ley, y vamos a hacer que la ley sea correcta, y eso era sumamente importante para ella, y es algo que admiro profundamente”.

Sin embargo, lo que realmente lo conmovió fue su pasión y dedicación a la Constitución. “Creo que hay algo más profundo que es fundamental para entender acerca de Ruth: lo mucho que respeta la Constitución, la ley y el país”, exclama. “Y algo que aprendí de ella es qué es el patriotismo”.

Stiepleman le envió un borrador a Karen Loop, su supervisora de cuando él enseñaba escritura de guiones en Columbia College de Chicago, quien estaba muy entusiasmada con la historia y se lo remitió al productor Robert Cort.

Al recibir el guión, Cort vio la promesa, incluso en su forma más cruda. “Probablemente trabajamos 18 meses en ese borrador antes de traerlo al mundo. Y fue recibido con enorme interés por toda la comunidad”, recuerda. “Llegó a la que se llama The Blacklist, que es una lista de los mejores guiones no producidos de Hollywood. Y ese fue el comienzo del proceso”.

Cort compara a Ruth con la Mujer Maravilla.

La voz de la igualdades la historia del origen de una de las grandes mujeres de nuestro tiempo. Digo “historia del origen” con una verdadera especificidad del mundo de los superhéroes porque Ruth, en muchos sentidos, es nuestra superhéroe”, señala. “En la película, los primeros 15-20 minutos, su tiempo en Harvard, su tiempo en Nueva York, son los momentos y los eventos que realmente cristalizaron quién es ella como persona”.

Leder se sentía especialmente atraído por el lado humano de la formidable Jueza de la Corte Suprema. “Es una persona que sabemos que es absolutamente innovadora y una de las figuras políticas más influyentes de nuestro tiempo”, asevera. “Pero lo más importante que se debe recordar es que ella es un ser humano, y era muy importante para mí y para los realizadores sacar a la luz su humanidad y mostrarla como una persona real”, enfatiza.

Cuando la vemos por primera vez en la película, Ruth está estudiando en la Escuela de Derecho de Harvard junto con su esposo, Marty. A medida que aprende a equilibrar la vida como madre con su papel de estudiante de derecho, Ruth enfrenta la adversidad en un entorno dominado por los hombres, a menudo hostil, en el que sólo es una de las nueve mujeres de su clase.

El productor Jonathan King señala que el guión llegó a Participant Media en el momento exacto. “La misión de Participant Media es hacer películas que traten cuestiones sociales importantes de la época, tanto en los Estados Unidos como en todo el mundo, por lo que esta película se centra en la igualdad y los derechos civiles. Está en línea con nuestra misión”, afirma.

A King le encantó el hecho de que Ruth desafiara todas las adversidades en un mundo que parecía levantarse contra ella. “En un nivel muy simple,La voz de la igualdades una película sobre una joven de un talento y ambición increíbles a la que se le dice que no puede hacer algo, y, en consecuencia, el tema es su lucha por ganarse su lugar en el mundo. … Entonces, en su batalla, [también lucha] en nombre de todas las personas a las que les han dicho que no pueden hacer algo por el simple hecho de ser una mujer u hombre, en realidad”, afirma.

La actriz británica Felicity Jones, nominada al premio de la Academia®, recién salida de su aclamada actuación enRogue One: A Star Wars Story, fue elegida para retratar la futura y determinada Jueza de la Suprema Corte de los Estados Unidos.

“He estado buscando un papel como éste durante años”, confiesa. “Se trata de un personaje femenino que está intensamente comprometida con lo que hace, pero al mismo tiempo, explora el sentido más completo de su vida y de su personalidad”.

Respecto a su actuación, Leder expresa: “Felicity Jones realmente la encarnó de una manera sumamente honesta. Descubrió su esencia. Descubrió su realidad. Encontró su camino [la jueza Ginsburg], y no estaba haciendo una imitación”.

El primer paso en la investigación de Jones fue reunirse con su homóloga de la vida real. “Fui muy afortunada de conocer a la jueza Ginsburg en su apartamento en Washington, y el encuentro fue muy conmovedor”, recuerda. “Había tantos detalles, y no quería olvidar nada, así que recuerdo haberle preguntado, ‘Ruth, ¿le importa si tomo algunas fotos?’

“Entonces, tomé fotos de su escritorio y del modo en que todo estaba dispuesto”, continúa Jones. “Y una de las cosas más fuertes que percibí fue que esta mujer es sumamente humana y se preocupa por todo. No hay nada hecho de manera superficial o arrogante”.

Jones dice que lo mejor de la experiencia fue que Ruth es una verdadera “revolucionaria con una increíble pasión”.

Armie Hammer, quien interpreta a Martin Ginsburg, admite que aprovechó la oportunidad para formar parte de la producción. “Cuando recibí el guión por primera vez, estaba muy emocionado”, recuerda. “Me pareció genial que Ruth Bader Ginsburg estuviera cobrando vida en las páginas. Luego, después de hablar con Mimi y conocer a todos los involucrados, estaba sumamente entusiasmado por ver el proceso hacia llegar a la pantalla”.

Según Leder, Hammer se deslizó muy cómodamente dentro de su personaje. “Creo que en esta película verás un Armie Hammer jamás visto”, observa. “Realmente volcó ese lado divertido que tiene, así como su lado sumamente inteligente”.

Hammer dice que se sintió especialmente atraído por la devoción de la pareja entre sí. “Tenían una relación realmente exitosa e increíble porque siempre fueron capaces de hacer lo que fuera necesario. …Creo que la razón por la que Ruth le atribuye a Martin gran parte de su éxito es el nivel de simbiosis que tienen. No hubieran podido tener dos hijos y múltiples carreras y todas esas cosas si no hubieran estado realmente interesados ​​en ayudarse mutuamente. Y hacen un muy buen equipo”.

Jones concuerda con la observación de Hammer: “Cuando veo imágenes antiguas de ellos, se basan en la risa. Ellos se hacen reír a carcajadas. Tenían una amistad real, así como una relación romántica y un respeto absoluto el uno por el otro. Eran compañeros de verdad. Era la década de 1950 y los dos limpiaban y cocinaban”.

Hammer admira el esfuerzo que Jones puso en desarrollar su personaje. “Ella se lo toma muy en serio y le brinda mucho respeto a esto, especialmente a la jueza Ginsburg”, afirma. “Le aporta resolución y fuerza al personaje, pero también una ternura sumamente conmovedora”.

Completa el clan de Ginsburg en la pantalla Cailee Spaeny, quien interpreta a Jane, la obstinada hija adolescente de Ruth y Marty. Spaeny cuenta que disfrutó la oportunidad de interpretar a una joven activista de los años 70. “Investigué mucho sobre Gloria Steinem. Miré muchos de sus discursos. Fui a actos electorales en Montreal para seguir empapándome de muchas cuestiones políticas porque Jane estaba sumamente involucrada en eso”, relata.

“Cailee va a explotar en la pantalla”, asevera Leder sobre el desempeño de Spaeny. “Es una brillante actriz joven”.

Las dos apasionadas, Ruth y Jane, están constantemente discutiendo, pero es Jane quien finalmente inspira a Ruth a avanzar en su lucha por la justicia.

“Creo que ella señala que hay una nueva generación”, afirma Spaeny. “Creo que intenta recordarle a sus padres que los tiempos han cambiado y que ellos practican derecho desde los años 50, pero que miren hacia afuera. Ahora tenemos que hacer las cosas de manera un poco diferente”.

En el corazón de la historia yace el caso que Martin, entonces un destacado abogado fiscal, presenta a Ruth y que involucra a Charles Moritz, un hombre soltero al que se le niegan una deducción de impuestos por tener personas a cargo. “Se trata de discriminación basada en el género”, Ruth exclama al leer el caso. “Si un tribunal federal dictaminara que esta ley es inconstitucional, sentaría precedente para casos futuros”.

“Fue un caso que anuló un siglo de discriminación de género”, expresa Leder. “Fue un caso que declaró inconstitucional la discriminación por motivos de sexo. Entonces, como las puertas continuaban cerrándose, ella seguía abriéndolas y abriéndolas. Y, ya sabes, estas leyes, el caso que ella ganó, afectó muchísimas leyes que nosotros, hoy, damos por sentado”.

Justin Theroux interpreta a Mel Wulf, el director legal de la Unión por las Libertades Civiles (en inglés ACLU), a quien Ruth recurre para pedirle apoyo en su defensa de Moritz. El actor afirma que la película será todo menos un drama judicial con Leder al mando.

“Ella es una fuerza, hombre”, afirma Theroux. “He trabajado mucho con Mimi en un programa de televisión [The Leftovers], y ella aporta una energía enorme, no solo al set, sino que tiene un estilo de dirección muy potente. …Salió de las películas de acción, esencialmente, …y también tiene un punto de vista muy sólido y es una presencia muy consolidada en el set. Es todo lo que quieres de un director”.

La actriz ganadora del premio de la Academia® Kathy Bates interpreta a la abogada Dorothy Kenyon, una reconocida feminista y una de las fundadoras de la ACLU. Cuando Ruth se reúne con Dorothy para que apoye el caso, ésta al principio la ignora, pero después de leer el escrito de Ruth sobre el caso cambia de actitud.

“No sé si Dorothy cree que logrará algo en verdad hasta que recibe el informe, y luego siente que, como le dice a Mel, esta es una mujer inteligente, que ha encontrado una manera de adentrarse en todo el asunto del jurado al encontrar a un soltero que no está obteniendo el reembolso de impuestos que una mujer obtendría por cuidar de sus padres”, explica Bates.

Inicialmente, hay una batalla de ingenios entre Mel y Dorothy. “Mel es un misógino”, dice Bates sobre el personaje de Theroux. “Así que ella se presenta y le suplica. Fue interesante para mí porque tiene una línea que dice: ‘En 1776, Abigail Adams…’ En otras palabras, hacía muchísimo tiempo esta mujer, que estaba casada con un presidente, dijo: ‘Tienes que estar con eso, chico, estar con las damas”.

Cort quiere que los espectadores presten especial atención al drama de la corte. “Creo que la gente encontrará que la escena de la corte es, y lo digo con amabilidad, un momento único en la historia del cine”, observa. “Ha habido muchas escenas que transcurren en la corte en muchas películas y he disfrutado muchas de ellas. Pero Ruth Bader Ginsburg, interpretada por Felicity Jones, se levanta para hablar al final de esta escena de la corte… y no sólo pronuncia uno de los discursos más largos que alguna mujer haya dado en el cine estadounidense, sino que es por lejos el más inspirador y más brillante de todos”.

Cort señala que en realidad el discurso dura 5 minutos, 32 segundos.

El diseñador de producción Nelson Coates, quien admite ser “un fanático de RBG[1]”, dice que su mayor desafío para recrear los primeros años de Ruth era hacer que pareciera auténtica. “No queríamos que se viera como una caricatura, sino muy natural para ayudar a respaldar y alentar la historia de manera tal que una persona tan importante en muchos aspectos sea accesible y real para la gente, para que te sientas en el momento, al igual que los personajes que conocemos, están en el momento”, expresa.

Ambientada principalmente en Nueva York en los años 60 y 70, la película se rodó casi en su totalidad en Montreal. “Hay muchas calles que tienen un aspecto de la antigua Nueva York, como en el caso de SoHo en los años 70”, explica. “Era mucho más fácil armar las ambientaciones que necesitaba en Montreal que haberlas hecho en Nueva York”.

Coates y su equipo también se encargaron de crear los sets en varias épocas. “Hacer varias épocas en la misma película es en realidad más difícil que hacer simplemente una película de época, especialmente porque no la hacemos en orden”, señala. “Entonces, un día estás filmando en Boston en 1956 y al siguiente minuto estás en Denver en 1970… Queríamos sentirnos muy bien relacionados con muchos matices de años diferentes y también mostrar su evolución desde una joven pareja universitaria a una pareja más adinerada años posteriores y cómo esas cosas en realidad se manejan visualmente”.

Coates explica que la investigación de los colores para una pieza de época puede resultar “un poco distorsionada”, ya que la representación del color, ya sea a través de los procesos de impresión o los procesos fotográficos de la época, presenta diferentes tonos y valores. “Las telas son lo más parecido a lo que realmente eran esos colores”, afirma. “Incluso los géneros han cambiado con el tiempo. Así que mientras mirábamos muchas imágenes de referencia, vimos muchos azules y verdes. Mimi dijo, ‘Oh, Dios mío, estos azules grisáceos y estos verdes grisáceos son geniales. Volquemos un poco de eso, ya sabes, como una especie de línea temática para esto”.

Aunque la película presentó un gran desafío, Coates expresa que disfrutó trabajar con el equipo de producción. “Es una especia de proyecto fortuito. Había trabajado con el director de fotografía, Michael Grady, y la diseñadora de vestuario, Isis Mussenden, anteriormente y, por supuesto, con Mimi varias veces. Así que hay un grado de confianza en el que puedes discutir algo y no sientes que estas caminando sobre cáscaras de huevo. Tranquilamente  puedes plantear: ‘Sabes que hemos hecho esto antes, ¿qué tal si hacemos este tipo de cosas?’ Una de las primeras cosas que expresé a todo el equipo fue que a esta película quería sentirla”.

Coates considera que la historia es inspiradora, tanto para hombres como para mujeres. “Cuando vean la película, espero que la audiencia pueda ver lo que el impacto de una persona y lo que dos personas en este caso, marido y mujer, hacen lo que uno puede hacer para provocar un cambio y cómo tu vida puede impactar en los demás de manera positiva, o por otro lado puede impactar en los demás de manera negativa. Pero en este caso, espero que las personas sean motivadas por lo que vean, por los hechos que ocurrieron en los años 70, que la mayoría de nosotros damos por sentado”, dice.

Mussenden dice que realmente aprecia el proceso de colaboración con Coates. “Nelson y yo trabajamos muy de cerca”, afirma. “Él siempre me envía fotos de las cosas que va encontrando, las locaciones y lo que va sucediendo, y yo le envío fotografías y atuendos. En general, nos mantenemos en constante comunicación, de modo que cuando aterrizamos en el espacio, todo funciona”.

Para diseñar el estilo personal de Ruth, Mussenden cuenta que trabajó muy de cerca con el departamento de peinado y maquillaje. “La silueta de la época comienza por el cabello y continúa por la ropa”, señala. “No puede ser sólo la ropa. Tiene que ser la ropa, el cabello, y luego, para encima de todo, el maquillaje cuando llegas a esos primeros planos”.

Jones también aportó mucho en el vestuario. “Felicity es bastante inteligente en todo”, señala Mussenden. “Es increíblemente brillante, y trabajó muy estrechamente conmigo en lo que funcionaba para ella. Mi trabajo es ayudarles a sentir el papel. Entonces no se trata de lo que Felicity Jones quiere o Isis Mussenden quiere. Se trata de lo que es correcto para la jueza Ginsburg”.

Para esta historia en particular, Mussenden quería ilustrar muchas texturas. “Y quería limitar la paleta de manera que tus escenas de los 70 no se sintieran comoXanaduy que las escenas de los 50 no se vean como una película de Doris Day. Quieres que se sienta como si alguien en realidad fuera a su armario y simplemente agarrara algo y se vistiera para ese día en particular”, expresa.

Mussenden dice que diseñar el vestuario de épocas específicas requiere una gran investigación, y con eso surgen muchos interrogantes.

“Sin importar la época en la que está ambientada, tienes que pensar qué es lo que la película transmite y cómo queremos retratarla”, explica. “Mimi quería que la película fuera muy realista y naturalista, que encaja perfectamente con nuestra historia porque, aunque la jueza Ginsburg tuviera un sentido de la moda a lo largo de su vida, la película no gira en torno a eso. Así que queremos ser fieles a ella y, al mismo tiempo, ser fieles a la época”.

Incluso la ropa interior desempeñó un papel importante en la película, según Mussenden, “Desde el punto de vista de un cliente, la ropa interior en la que pusimos a nuestras mujeres en los años 50 era muy limitada. Una faja. Medias Un sostén construido como un ladrillo. Sí, quiero decir, es tan fuerte y tan ceñido. Los zapatos están más apretado, y la ropa, más ajustada. …Luego, para saltar a 1970 y 71, donde la mitad de nuestras chicas ni siquiera usan sostenes y las cosas son más holgadas, y usan pantalones. Quiero decir, incluso en el ‘71 las mujeres no podían usar pantalones para trabajar. ¿Quién piensa en eso? Para mí, fue emocionante, toda la historia sociológica de lo que sucedió desde aquél entonces hasta ahora ha sido sumamente divertida”.

Las artes visuales se unen maravillosamente con la partitura de la película compuesta por el ganador del premio de la Academia® Mychael Danna, quien la describe como “una partitura basada en dos mundos. Un mundo representa el espíritu indomable de Ruth y Marty, que conformaban un equipo fuerte y amoroso que siempre se apoyaban mutuamente. El otro mundo es el viejo mundo de los hombres, de pensamiento conservador y las ruedas de gobierno que se mueven muy lentamente”.

Danna se hizo eco de la exploración de la película sobre los estereotipos de género: “Mimi y yo decidimos cambiar los clichés de la música en su cabeza: en lugar de que las antiguas instituciones del gobierno dirigidas por hombres obtuvieran el sonido habitual de los tambores, trompetas y armonías nobles, estas ideas fueron aplicadas al tema de Ruth. En cambio, a las instituciones antiguas se les otorga una cualidad demasiado “atascada”, un sonido de ideas sumidas en el pasado, de pensamiento anquilosado. Mimi fue clara en su dirección de que estos hombres del pasado no eran “tipos malos” que se calificarían musicalmente como tales, sino hombres buenos que querían lo mejor para su país y aún no se habían nivelado con un Estados Unidos que ya había elegido una nueva realidad. La música que escribí para esta nueva realidad es emocionante, conmovedora, llena de vida, dirección y enfoque. Es un himno por el gran regalo de los padres fundadores a Estados Unidos: la capacidad de cambiar”.

Según Cort, “creo que una de las cosas que me encantan sobreLa voz de la igualdades que evoca un momento en el que las personas con desacuerdos apasionados sobre cuestiones morales centrales del país podrían reunirse en un tribunal y debatir sin rodeos la validez de sus argumentos. Y decidir, en última instancia, que la ley debía ser cambiada”.

King considera que la historia tiene un atractivo universal. “Cualquier persona que haya tenido que depender de un padre, un hijo o un compañero para que cuide de ella o que haya sido quien cuidó a alguien hizo eso”, asevera King. “Fundamentalmente, de eso se trata esta película, en su núcleo emocionalmente, y creo que eso es increíblemente importante para las audiencias internacionales porque a todos nos ha sucedido lo mismo”, agrega. “Miras alrededor del mundo y enfrentamos desafíos increíbles, y la única manera de superarlos juntos es darnos cuenta de que debemos confiar en que todos cumplan su potencial, que tengan la capacidad, el tipo de libertad, de decir: ‘Soy mujer, soy hombre, ésta es mi pasión, tengo talento para esto, puedo aportar algo, así que permítanmelo’. Esos son los desafíos a los que nos enfrentamos hoy”.

La película también tiene importancia social actual, según Leder. “La historia de la jueza Ginsburg es más relevante que nunca”, observa. “Su legado habla del movimiento #MeToo y el movimiento #TimesUp y de las conversaciones culturales sobre igualdad de género, paridad de género, igualdad de remuneración e igualdad de derechos. No ha terminado. Apenas está empezando, pero puedes trazar una línea directa a donde comenzó. Y comenzó con ella.

De guerrera de la justicia silenciosa a ícono de la cultura popular

La jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, de 85 años de edad, se ha convertido en un icono cultural menos pensado de la actualidad. Desde su apodo de “la notoria RBG” hasta su impresionante aparición levantando pesas enLate Night With Stephen Colberta la divertidísima personificación de Kate McKinnon de ella enSNL, Ruth Bader Ginsburg ha dejado una impresión indeleble en el espíritu cultural de hoy.

El documental de 2018,RBG, que narra su vida desde abogada feminista a ícono de Internet, debutó en el Festival de Cine de Sundance donde recibió el reconocimiento popular y de la crítica. Ahora, los jóvenes fanáticos coleccionan remeras, tazas de café ymemesen línea adornados con su rostro estoico.

Siguiendo el caso histórico de Moritz, Ginsburg cofundó el Proyecto de los Derechos de las Mujeres en la ACLU en 1972, y en 1973 se convirtió en la asesora general de la ACLU. Durante su tiempo en el Proyecto de los Derechos de las Mujeres y ACLU, participó en más de 300 casos de discriminación de género, incluyendo el caso Reed v. Reed (1971), que fue la primera vez en la historia en que la Corte aplicó la Cláusula de Igual Protección de la Decimocuarta Enmienda para abolir una ley que discrimina a las mujeres. Ginsburg fue la autora del escrito original. Como directora del Proyecto de los Derechos de las Mujeres de ACLU, argumentó seis casos de discriminación de género ante el Tribunal Supremo entre 1973 y 1976, de los que ganó cinco.

En 1980, el presidente Carter la nombró para el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia. En 1992, el presidente Clinton la nombró para el Tribunal Supremo de los EE. UU., convirtiéndose así en la segunda jueza (después de Sandra Day O’Connor) en ser confirmada ante la Corte, y una de las cuatro juezas en ser confirmadas.

En 1996, Ginsburg escribió la decisión histórica de la Corte Suprema,Estados Unidos v. Virginia, que sostenía que el Instituto Militar de Virginia apoyado por el estado no podía negarse a admitir mujeres. En 1999, ganó el premio Thurgood Marshall de la American Bar Association por sus contribuciones a la igualdad de género y los derechos civiles.

En 2015, Ginsburg se alió con la mayoría en dos innovadores fallos de la Corte Suprema. EnKing v. Burwell, fue una de los seis jueces que defendieron un componente crítico de la Ley de Cuidado de la Salud Accesible de 2010, que permite al gobierno federal continuar proporcionando subsidios a los estadounidenses que compran atención médica a través de “intercambios”, independientemente de si son estatales o no u operados por el gobierno federal. Ese mismo año, fue instrumental en la histórica decisión de legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en los 50 estados conObergefell v. Hodges.

El primer libro de Ginsburg,Mis propias palabras, debutó el 4 de octubre de 2016 en la lista de libros de no ficción de tapa dura más vendidos delThe New York Timesen el puesto 12.

Entre sus muchos reconocimientos, Ginsburg fue nombrada una de las “100 mujeres más poderosas” de Forbes en 2009, una de las “Mujeres del año 2012” de la revista Glamour y una de las “100 personas más influyentes de la revista Time en 2015”.

El estreno deLa voz de la igualdadestá previsto para que coincida con el aniversario Nro. 25 de la jueza Ginsburg en la Corte Suprema.

[1]RBG: Ruth Bader Ginzburg, jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos

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